
Una
barca feliz
Introducción
Casi nadie predica de la Barca en el
libro de Jonás, pero esa Barca tenía que tener un viaje feliz sino
fuera por Jonás cuando entró en ella. Nosotros somos esa barca
¿Quién invitó a Jonás a nuestras vidas?
Desarrollo. Jonás 1
1) 1:3
(una
nave que partía para Tarsis)
Eres un Barco que Dios formó para
navegar en victoria por el mar de esta vida.
Ya tienes un destino.
Dios ya te formó con un propósito
específico.
Dios siempre revela su voluntad para tu
vida.
Lo único que tienes que hacer para
llegar a tu destino es obedecer y no permitir que entren “Jonás” en
tu barco.
2) 1:3
(y
pagando su pasaje)
Vendes el pasaje a Jonás.
Un “Jonás” puede ser muchas cosas en
nuestras vidas: un pecado, un vicio, una costumbre, un trabajo, una
amistad, un problema emocional o hasta un familiar que invitaste a
vivir en tu casa.
3) 1:3
(entró)
Permites que el Jonás entre a tu barco.
Abres las puertas de tu familia y de tu
casa.
4) 1:3
(en
ella)
Permites que se mueva libremente.
Le das acceso a todos los cómodos de tu
vida.
5) 1:3
(con
ellos)
Le das un lugar.
Lo acomodas en una habitación de tu
corazón o de tu familia.
6) 1:3
(lejos
de la presencia de Jehová.)
Permites que te lleve lejos de la
Presencia de Jehová.
Sin saber estás recibiendo a algo o
alguien que es prófugo de la Obediencia a Dios.
Sin saber recibiste en tu casa un
pecado, situación o persona que traerá maldición en tu vida.
7) 1:4
(Pero
Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una
tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.)
Cuando la respuesta de Dios viene.
Dios hizo levantar una GRAN tempestad.
La nave comenzó a tronar como si se
fuera a partir.
Los escándalos en tu alma, y cuerpo
comenzarán.
8) 1:5
(Y
los marineros tuvieron miedo)
El Miedo es invitado a la fiesta.
El miedo viene cuando llega lo
desconocido y ese desconocido amenaza con destruir
9) 1:5
(y
cada uno clamaba a su dios)
Tus clamores para calmar la tempestad no
tienen respuestas.
Tu casa, matrimonio o vida empieza a
vivir debajo de miedos.
10) 1:5
(y
echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de
ellos.)
Comienzas a deshacerte de lo que nunca
tuvo de salir de tu vida.
Empiezas a culpar a otras cosas o
personas por tu desgracia, por no querer reconocer que es Jonás
quien es el culpable.
11) 1:5
(Pero
Jonás había bajado al interior de la nave y se había echado a dormir)
Tu Jonás logró meterse en lo más íntimo
de tu vida y se estableció.
Mientras más tarde el Jonás en tu vida
más profundo entrará.
12) 1:7
(Venid
y echemos suertes)
Mientras tu barco siga con vida Dios no
se cansará de declararte tu Jonás.
Pide a Dios que revele cuál o quién es
tu Jonás.
Proverbios 16:36
La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de
ella.
13) 1:8
(Decláranos
ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde
vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres?)
Sonda tu corazón, y verás que ese Jonás
no tiene que estar allí.
Comienza a analizar tu casa y tu
familia.
14) 1:11
(¿Qué
haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba
embraveciendo más y más.)
No pierdas mucho tiempo en decidir que
hacer con tu Jonás, la tormenta empeorará.
No ignores la urgencia que hay en tu
vida.
15) 1:12
(Tomadme
y echadme al mar, y el mar se os aquietará)
Dios declarará la estrategia para tu
liberación con detalles.
Pregunta y ora siempre a Dios, que Él
responderá.
16) 1:13
(Y
aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra)
Cuando no queremos escuchar las
instrucciones de Dios e intentamos resolver por nuestras fuerzas
porque NO QUEREMOS deshacernos del Jonás que está con nosotros.
17) 1:13
(mas
no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra
ellos.)
Por más que intentes salvar a tu Jonás
más rápida será la destrucción de tu barco.
18) 1:14
(Te
rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de
este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú,
Jehová, has hecho como has querido.)
Despreocúpate por el Jonás, Dios tiene
un trato con él. Dios quiere hablar a solas con él
19) 1:15
(Y
tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su
furor.)
Cuando obedeces las cosas se calman en
tu vida.
Cuando obedeces sale el Sol que hubieras
disfrutado desde el inicio de tu jornada.
20) 1:17
(Pero
Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo
Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.)
Dios
tiene preparado un pez para el Jonás.
Si tu Jonás es una persona, te la
certeza que Dios no la desamparará, pero existen formas que sólo de
esa forma las personas entienden que es mejor obedecer.
Conclusión.
Dios te formó con un propósito, no
desperdicies tu vida recibiendo Jonás en tu barco. No le des la
bienvenida a los prófugos de la voluntad de Dios en tu casa.
Libérate de todos los Jonás y sigue tu
vida al perfecto propósito que Dios te dio.
Por.
Aldery Nelson Rocha Jr.
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